
SyT muestra su apoyo a los trabajadores de Bridgestone
Este martes, día 1 de abril, 24 horas después de que expirara el ERTE sobre los
trabajadores de las fábricas de Bridgestone situadas en Basauri (Vizcaya) y Puente de San
Miguel (Cantabria), la dirección de Bridgestone comunicaba al comité de empresa la
activación de un ERE que afectará a 546 trabajadores, la mayoría pertenecientes a la
plantilla basauritarra: a 335 trabajadores, en concreto.
Según la dirección de la compañía, la decisión responde a una caída en la producción de
las plantas vascas, derivada de la crisis en el sector de la automoción en Europa y del
crecimiento de la competencia china. Sin embargo, debemos recordar la falsedad en la que
se basa este argumento, puesto que hace solo dos años, la multinacional japonesa tenía
planes de expansión para la fábrica de Basauri, llegando a invertir dinero en material de
última generación, que a día de hoy sigue en cajas.
Pero, en realidad, se trata de una operación perfectamente orquestada para trasladar la
producción a países con costes laborales más bajos, a pesar de que la planta de Basauri es
la más competitiva y eficaz de Bridgestone en Europa. Así mismo, debemos denunciar que
esta operación se está llevando a cabo con el silencio cómplice de las instituciones vascas,
que en lugar de intervenir para proteger el empleo y la competitividad del sector, parecen
aceptar sin oposición el progresivo desmantelamiento industrial.
Esto será un duro golpe para muchas familias trabajadoras de Basauri y de Reocín; por no
hablar de que se va a seguir con esa tendencia iniciada hace unos años para desmantelar
la industria vizcaína, puesto que debemos recordar cómo en el año 2012 la compañía llevó
a cabo un ERE de extinción para 216 empleados en Galdakao y Basauri. Esto sólo
provocará que más trabajadores acaben en el paro y que Basauri siga perdiendo población,
lo cual lleva haciendo desde el año 1981, sin que los gobiernos de turno (PNV-PSE-PP)
hagan nada. Si las instituciones no toman medidas urgentes, Vizcaya corre el riesgo de
perder uno de sus pilares económicos fundamentales, dejando paso a un modelo
productivo basado en la precariedad y la dependencia de mercados externos.
Por eso, desde Soberanía y Trabajo queremos trasladar nuestra solidaridad a los
trabajadores afectados por este brutal recorte de plantilla, así como nuestro compromiso
para acompañarles y luchar contra los despidos en las calles. Debemos frenar esta oleada
de despidos y mantener la actividad industrial española. Así mismo, también es necesario
defender cada uno de los empleos industriales que están siendo amenazados, puesto que
la industria es la única herramienta para tener un tejido económico sólido y de mayor
calidad de empleo.
Por todo ello, apoyaremos las huelgas convocadas para los días 8, 11 y 15 de abril en la
planta de Basauri (Bizkaia), y 8, 10 y 15 de abril en la planta de Puente San Miguel (Reocín,
Cantabria).