Soberanía y Trabajo culmina su congreso fundacional – El Común

El imperialismo decadente ha soltado a sus perros de la guerra. Con esta contundente declaración de intenciones inicia su primer documento político Soberanía y Trabajo, un partido creado desde cero por trabajadores y sin ningún apoyo económico o mediático. Reunidos en el Club de Amigos de la Unesco de Madrid, se celebró su primer Congreso con el que se culminaba un año de trabajo político.

Tras ese año de intenso debate, los promotores del nuevo partido lograron crear un documento de amplio consenso, que se expondrá en breve en su página, que unifica a personas de diferentes orígenes en lo que estiman debe ser el punto de encuentro que necesita el pueblo español en la preocupante situación actual. No es por tanto «un partido más» -estiman los organizadores-, sino precisamente el paso adelante de un grupo de trabajadores que han decidido crear el referente político que no encuentran en el desclasado y desorientado espectro de la autopercibida izquierda española, una «izquierda» que ha terminado siendo funcional a los intereses foráneos y capitalistas.

Con la presencia o saludo de varias organizaciones simpatizantes, como el Workers Party de Reino Unido o República Soberana de Francia, entre otras, los dos días de discusión completaron una hoja de ruta que los promotores entienden es la necesaria. El proyecto se plantea desde un análisis materialista del momento concreto, incluido en una visión dialéctica que observa el conjunto de la grave situación de España en el contexto convulso internacional y en un momento de cambio de orden mundial.

El documento político plantea una serie de ejes fundamentales que se podrían resumir en 3. Primero, en una tesitura de extrema gravedad (en la que millones de personas no les alcanza para acceder a productos básicos de alimentación, cientos de miles de familias han normalizado el hecho de compartir habitaciones en un mercado de la vivienda perverso, o miles de usuarios mueren esperando una ayuda domiciliaria o por errores diagnósticos), es evidente que no existe la soberanía dentro de la Unión Europea, que es la gestora de los intereses de la OTAN y nos exige pagar créditos de guerra contra pueblos que no son enemigos y nos alinea con los perpetradores de un genocidio; por tanto es imprescindible la salida de estas instituciones opresivas y mirar hacia las organizaciones internacionales que están creando un mundo nuevo y con los países del Sur Global.

La representante del Workers Party presente en el Congreso, Shanaz Sadique, saluda desde la cuenta oficial de su partido.

Segundo, el documento político de partida identifica a nuestro adversario, pone nombre al enemigo de la clase trabajadora española, que es el imperialismo en su apariencia actual de dominación financiera, y que nos ha condenado a ser un país de mano de obra abaratada y condenado a un modelo productivo frágil como es el modelo turístico, que desmantela y deja a su suerte a las industrias locales, atenaza a los pequeños agricultores, cuestiona el legítimo derecho de los pensionistas y mantiene en el paro perpetuo a millones de personas. Incluso los que trabajan no les alcanzan los salarios para tener una vida digna y si protestan sólo encuentran mordazas, represiones o sindicatos domesticados a la Patronal.

Tercero, señala también que el bipartidismo se ha reforzado ante su crisis de credibilidad gracias a los satélites de PP-PSOE creados en la denominada «nueva política», que no tiene nada de nueva y que ha promovido la desmovilización de la clase trabajadora y se han significado como colaboradores necesarios del imperialismo. Los militantes de Soberanía y Trabajo estiman que en la comprensión correcta del momento concreto, es imprescindible crear el movimiento popular que despierte de este engaño y realice el paso táctico previo de cambiar 180 grados el sentido del Estado capitalista, que es un mero gestor de los intereses de fondos de inversión y rentistas, para revertirlos y crear un Estado socialista. Un paso táctico dentro de la estrategia general que debe ser devolver a las clases populares su industria, su agricultura, su garantías públicas como la Sanidad, Educación o Pensiones, o la soberanía monetaria, y que nos permita vivir una vida normal con salarios dignos, vivienda asegurada y derechos sociales. Esto es, un futuro socialista.

Surge por tanto una iniciativa valiente y honesta que no duda en nombrar a las cosas por su nombre en un lenguaje comprensible a todos los niveles, que hace un llamamiento a quienes estima debe ser el sujeto político de la movilización popular: la clase trabajadora en unión con todos aquellos que han visto perder sus derechos como los autónomos o los pequeños agricultores. Un movilización popular que se antoja imprescindible ante la ausencia del adversario natural del imperialismo y del capitalismo, la organización consciente y el trabajo militante.

Se plantea por tanto un referente para poner pie en pared a la barbarie que nos conduce al desastre y a la guerra, mediante su antídoto que es la planificación sensata de lo social, la garantía del uso de nuestro propio suelo, nuestra propia tierra, el pan y la paz.

Para más información pueden encontrarla en la página del propio partido.

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