photo_2026-01-25_13-03-21

Soberanía y Trabajo- Andalucía y la vivienda: Cuatro medidas reales y factibles para erradicar el problema de la vivienda en España.

Soberanía y Trabajo- Andalucía: Cuatro medidas para la Verdad

Propuestas reales y factibles para erradicar el problema de la vivienda en España. 

Desde Soberanía y Trabajo Andalucía manifestamos nuestro absoluto apoyo a las movilizaciones que en la ciudad de Sevilla van a desarrollarse sobre el grave problema de la vivienda, y que confluyen en una manifestación para el próximo 14 de febrero, organizada por plataformas como Barrios Hartos (una agrupación vecinal de larga y contrastada trayectoria en la defensa de los barrios obreros), y que se enfoca en el caso concreto de varias familias.

Se trata de 11 familias del barrio obrero de Palmete que viven en un edificio de VPO y que hoy, gracias a una argucia legal, está en manos del banco Santander por un precio irrisorio. Un bloque construido con dinero público cae en manos de especuladores y ahora las familias se enfrentan a un proceso de desahucio.

Los partidos del Gobierno, que afirmaron haber “cambiado el paradigma de la vivienda”, proponen medidas que en realidad no solucionan el problema, porque no es posible dentro del marco de la UE, la administradora europea de los “techos de gasto” y los “planes de estabilidad” que sí se aplican a rajatabla para recortar a los trabajadores, pero nunca para los millonarios gastos del rearme y de sus guerras.

Sin embargo, compañeros de Soberanía y Trabajo en Andalucía, basándonos en nuestro análisis político, creemos que es posible plantear medidas útiles y reales apoyadas en las normas ya existentes y creadas por estos partidos progresistas (actual Ley de Vivienda) y por la propia UE (Plan de Vivienda Asequible de la UE 2025).

Para ello proponemos estas cuatro medidas, que entendemos son viables si el Gobierno progresista presta atención, como dice, a la mayoría social y si-además- cumple las indicaciones que la propia UE les recomienda, y que pueden complementar las medidas que se plantean oportunamente en el panfleto-manifiesto de la manifestación:

  1. Sustituir las inoperantes viviendas VPO por el concepto de Vivienda Social real.

Tal como indica el manifiesto de la movilización, las viviendas VPO han perdido su razón de ser y se ofrecen hoy a precios inasumibles para las familias obreras (300.000 euros en Sevilla). De ese modo, los apoyos públicos a la vivienda acaban en manos de especuladores y constructoras que monopolizan e inflan los precios.

El Plan de Vivienda Asequible de la UE de diciembre de 2025, pese a ser falsario, propone algunas cuestiones interesantes para nuestros objetivos, entre ellas llega a reconocer que el problema de la vivienda se ha convertido en un “problema acuciante” y que afecta a millones de europeos (lo que hipócritamente no dice es que es por su culpa), por lo que propone una “fuerte inversión en la oferta de vivienda” a través de la construcción. Para ello alude a eufemismos como un proyecto denominado Nueva Bauhaus Europea (en referencia a un estilo artístico alemán de los años 20).

Nosotros proponemos otro estilo diferente al de la Alemania de los años 20, el de la oriental de los años 60, la República Democrática Alemana, el estilo Plattenbau, una forma industrial de construcción eficaz que permitió a la RDA ofrecer hasta 5,000 viviendas anuales a precios muy asequibles.

De una forma semejante se entregaron miles de viviendas en la URSS, las «Jrushchovkas», o las “Pastoritas” en Cuba, o las viviendas de la “Gran Misión” en Venezuela. Viviendas humildes y sencillas pero que dieron cobijo y estabilidad a cientos de miles de familias y fomentaron un fuerte sentido de comunidad y solidaridad.

Esto no sucedió sólo en el pasado, en la China actual se han popularizado sistemas de construcción modular prefabricada que permiten ensamblar edificios de hasta 30 plantas en tiempo récord. Se trata de un proceso de estandarización de diseños repetitivos que no necesariamente sacrifican diversidad por eficiencia y que además en su fabricación pueden tenerse en cuenta materiales no contaminantes y ecológicos y que necesitarían fábricas para su elaboración y no eliminan de forma posterior a “los oficios” que siguen siendo necesarios.

Si en lugar del interminable proceso de construcción de las VPO (promedio de 3-5 años desde proyecto a entrega), que infla sus precios (costes del suelo, márgenes de promotores privados), se planteara este modelo, se acabaría con uno de los motivos que permiten que exista ese caldo de cultivo que favorece al rentismo, la escasez de oferta.

De existir esta posibilidad, se podría ofrecer, por ejemplo, a las familias afectadas en Sevilla una solución asequible en apenas un año, poco más del tiempo que se tarda en ejecutar un desahucio.

Además, la existencia de una alternativa pública y asequible real, tal como propone la UE con una inversión millonaria, haría que los especuladores como el Banco Santander no encontraran tanto margen de beneficio, al no tratarse ya de un cerrado monopolio.

  1. Confiscación (expropiación sin compensación) del parque de viviendas de los bancos, de modo que así la bancocracia tenga ocasión de devolver parte del dinero público de su rescate.

Siguiendo las recomendaciones de Von der Leyen desde Bruselas (que en la presentación de su Plan afirmó literalmente que “la vivienda para muchos europeos hoy se ha convertido en una fuente de ansiedad”), o de Pedro Sánchez en Madrid (que en enero del pasado año, en el Foro de la Vivienda, aseguró que la vivienda es el “quinto pilar del estado de bienestar”) se pueden dedicar los recursos de los Fondos Europeos (por ejemplo los fondos FEDER para la rehabilitación de edificios) a “impulsar la reforma de la vivienda ya existente y deshabitada” (cita textual del Plan).

De ese modo los bancos españoles tendrían la ocasión de compensar el dinero público de su rescate y se desharían de esos “activos tóxicos” actualizándolos y ofreciéndolos listos para entrar a vivir, y de paso dando trabajo a miles de trabajadores del entorno de la construcción.

3 Fin a la especulación con las viviendas turísticas y prohibición de comprar vivienda a capitales extranjeros o a fondos de inversión

La Comisión Europea recomienda en su Plan que los países establezcan marcos regulatorios para “luchar contra la vivienda turística descontrolada”.

Es decir, la propia UE hace referencia a controlar el alquiler de corta duración (ahora muy extendido por motivos turísticos especuladores), y también insta a los Estados a revisar sus políticas fiscales para desincentivar la vivienda vacía y la especulación, y favorecer el alquiler a largo plazo (el habitacional normal, no el turístico).

Aplíquese, pues, en España, para en cierto modo compensar ese inevitable destino turístico al que nos conminó la entrada en Europa y la “modélica” Transición.

4 Intervención de los precios del alquiler, fin del juego “Comunidades Autónomas versus Gobierno”.

La Ley Por el Derecho a la Vivienda, que así se llama la actual normativa impulsada por el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, de Podemos, en el anterior Gobierno, propone medidas sobre el control del alquiler en las llamadas “zonas tensionadas” y sobre aquellos que considera “pequeños tenedores” (de un modo bastante peculiar, pues pueden llegar a poseer hasta 10 inmuebles).

Pero aparte de esas incoherencias sobre pequeños tenedores, la normativa está planteada, solo que casi nunca llega a hacerse efectiva porque dependen finalmente de los gobiernos autonómicos, de modo que la farsa bipartidista acaba echando la pelota de unos a otros, de la parte derecha a la supuesta parte izquierda, y los rentistas siguen tan felices. Por ello, si el Estado asegura estar dispuesto a solucionar el problema, debe acometerlo como una cuestión de competencias a nivel nacional.

Además, la propia UE en su plan propone contener los precios del alquiler, por lo tanto intervenir el mercado no es ya una “medida propia de países comunistas”, como si eso fuese algo malo, sino una emergencia social que se debe acometer ya.

 

 

 

Conclusión final

La especulación de la vivienda no es un problema aislado, es intrínseco al modelo económico al que quiso condenarnos la austeridad y la dominación financiera de los mercados atlantistas. Recuperar el control sobre el suelo habitable es el mismo problema que tiene nuestro campo agrícola o nuestra desmantelada industria en las zonas rurales.

El rentismo y especulación proliferan allí donde se den las condiciones para acaparar un monopolio, allí donde el suelo es considerado mercancía, donde se produce el cuello de botella de la lentitud en construir vivienda, donde hasta la vivienda protegida es objeto de inversión y no un derecho.

Es de vital importancia crear el movimiento social que reivindique:
– industrialización real de la construcción (medida nº 1)
– planificación pública del suelo sin valor especulativo y vivienda pública en alquiler permanente (medidas 2 y 3)
– simplificación administrativa radical a través del control estatal (medida 4).

Entendemos que estas medidas son perfectamente compatibles y complementarias de las que propone el movimiento que se manifestará en Sevilla el próximo 14 de febrero, cuyo objetivo prioritario es que se detenga el desahucio de la calle Verdad.

Creemos finalmente que la lucha particular de estas familias de Palmete y de movimientos como Barrios Hartos es la lucha de todos los trabajadores, pues todos nos encontramos desamparados en el asunto de la vivienda, y solo nuestra organización puede frenar este despropósito que estamos viviendo.

SU NEGOCIO, NUESTRAS VIDAS
Por la vivienda digna, todos a las calles de Sevilla el 14 de Febrero

 

Soberanía y Trabajo en Andalucía, enero de 2026.

COMPARTE

¡Afiliate!

Si quieres unirte a Soberanía y Trabajo, danos tus datos y nos pondremos en contacto contigo.