logo

PONENCIA POLÍTICA DEL PARTIDO SOBERANÍA Y TRABAJO (SyT) aprobada por el Congreso Constituyente 29-30 N 2025

PONENCIA POLÍTICA DEL PARTIDO SOBERANÍA Y TRABAJO (SyT) 

Título: Por una España Soberana, Socialista y en Paz: Un Proyecto de Unidad Popular para la Liberación y el Socialismo 

Introducción: Llamamiento a la liberación. Es el Momento de la Decisión 

El imperialismo decadente ha soltado a sus perros de la guerra. Tras décadas de hegemonía atlantista, su modelo de explotación se siente amenazado. Incapaz de competir con las potencias emergentes y temeroso de la unidad del Sur Global, el viejo orden se resiste a morir y nos arrastra al desastre. 

El monstruo imperialista pretende condenar a la miseria a los pueblos como el español. No duda en absorber nuestra sangre para sobrevivir a su decadencia, a través del expolio total de los servicios públicos y la supresión de derechos esenciales. 

La farsa bipartidista sólo ha servido para apuntalar a un Estado que es mero gestor de los intereses neoliberales. En su pantomima posmoderna, la supuesta izquierda ha resultado perfectamente funcional para que las grandes corporaciones gocen de márgenes de beneficios obscenos, mientras la clase trabajadora ha visto desplomarse su capacidad adquisitiva a niveles miserables, para lucro de rentistas y especuladores de fondos de inversión. 

La nueva izquierda ha desviado la atención de la lucha de clases hacia batallas inocuas y permite campar a sus anchas a quienes exigen créditos de guerra. Se nos empuja a alinearnos en un rearme contra enemigos imaginarios, en una auténtica traición al pueblo español. 

Por tanto, consideramos urgente recuperar la soberanía porque sin ella es imposible iniciar el camino hacia el socialismo. Nosotros impugnamos los créditos de guerra. Nosotros condenamos a quienes nos venden a las fuerzas económicas imperialistas de instituciones corruptas como la UE y la OTAN. 

Queremos construir un futuro socialista previo paso de la recuperación de la soberanía en manos del pueblo. Nosotros nos declaramos partidarios de aquellos que luchan por la paz. Nos declaramos partidarios de los pueblos hermanos que son víctima del colonialismo y se levantan contra los genocidas imperialistas. 

Soberanía y Trabajo nace para construir un verdadero poder del pueblo, donde la clase trabajadora tome las riendas de su destino. ¡La hora de la liberación ha llegado! 

  1. Soberanía y Trabajo: Los Pilares Fundamentales ante los Grandes Poderes Económicos

1.1. Soberanía: La Lucha contra los Grandes Poderes Económicos Occidentales 

Cuando desde SyT hablamos de soberanía, nos referimos a la lucha directa contra los Grandes Poderes Económicos Occidentales: ese conjunto de empresas y

bancos multinacionales que han sustituido toda actividad económica, racional y beneficiosa para la gente por un mecanismo diseñado exclusivamente para su propio beneficio. Esta élite financiera, que no se menciona en los medios de comunicación masivos —los cuales controla mediante participaciones accionariales—, difunde su ideología neoliberal como si de una ciencia incuestionable se tratara. 

Su proyecto es la supresión de la soberanía económica de los Estados. La Unión Europea es su instrumento principal en nuestro continente. Bajo consignas de competencia libre y no falseada, imponen una arbitrariedad total: mercado libre cuando tienen mucho que vender, proteccionismo cuando son otros los que pueden competir; economía low cost para sus negocios, pero rescates con fondos públicos cuando estos negocios fracasan. Esta es la «ciencia económica» que nos han vendido, y que no es más que la fachada académica de un saqueo organizado. Denunciamos que la UE jamás ha tenido la pretensión de garantizar el bienestar ni la justicia social para los pueblos de Europa. Desde sus inicios en los años 50, la construcción europea ha sido un proyecto de sometimiento del continente por parte de los Estados Unidos al servicio de una oligarquía euro-atlantista, siendo la faceta civil de una moneda cuya otra cara es la OTAN, expresión militar de estos intereses. Esta lógica, especialmente a partir del Tratado de Maastricht de 1992, ha impuesto de forma autoritaria políticas neoliberales que han provocado desindustrialización, privatizaciones, paro masivo y estancamiento económico. Además, arruina a agricultores, pescadores y pequeños productores con normativas absurdas y asfixiantes emanadas de Bruselas. 

España perdió su soberanía en un proceso diseñado desde las cloacas del franquismo y perfeccionado mediante el partido único representado por todos los partidos sistémicos dentro del arco parlamentario, los cuales realizan puestas en escena para promover un espectáculo en lugar de políticas reales. La integración en la OTAN y la Unión Europea fueron actos de sumisión a esta arquitectura imperialista. La UE es el brazo económico, con sus políticas de austeridad para desmantelar los Estados nación, y la OTAN es su brazo militar, un instrumento de agresión que nos convierte en carne de cañón para los intereses geoestratégicos de Estados Unidos. 

Por tanto, recuperar la soberanía significa una ruptura frontal con este poder: 

  • Soberanía Política y Económica: salida inmediata de la UE y la OTAN. Capacidad de legislar y gobernarnos a nosotros mismos, sin los dictados de Bruselas, el FMI o el Banco Mundial. Control de nuestros sectores estratégicos (energía, banca, telecomunicaciones e I+D+I) y recuperación de la soberanía monetaria.
  • Soberanía Alimentaria y Energética: gestión pública de nuestros recursos. Apoyo total a agricultores, pescadores y ganaderos frente a los abusos de las multinacionales y la PAC. Defensa del sector minero y de un modelo energético público.
  • Soberanía Nacional: expulsión de las bases militares extranjeras y salida de todas las estructuras belicistas.

1.2. Soberanía Nacional, Patriotismo Popular y Socialismo 

La conquista de la soberanía nacional es un paso indispensable hacia la democracia y el socialismo. Ante el capitalismo globalizado y la ofensiva imperialista, defender el Estado y la soberanía nacional constituye la principal

herramienta de las clases populares. En consecuencia, el patriotismo popular y republicano se erige en un instrumento fundamental para los pueblos. 

El desarrollo de las fuerzas imperialistas y la ineficacia de la “izquierda fucsia” reafirman la necesidad de una alternativa socialista para nuestra clase, nuestro pueblo y nuestro país. No hay Socialismo posible sin una Soberanía previa. En cierta medida, el socialismo —sin dejar de ser un modo de producción donde los grandes medios de producción son sociales— es el desarrollo de la democracia hasta sus últimas consecuencias. La Democracia sólo es real, y no un mero enunciado ideológico liberal para garantizar el dominio de las clases populares, si es Soberanía popular; y esta exige plena Soberanía Nacional. No hay Soberanía sin Estado. La clase obrera y el resto de clases populares necesitan el Estado, sin el cual no habría sanidad, educación, seguridad ni posibilidad real de participación democrática; y ese no es otro que el Estado socialista. 

No hay Estado socialista posible si no nos liberamos del imperialismo que atenaza a nuestro pueblo a través de EEUU, la UE y la OTAN. La lucha por la democracia y el socialismo es también la lucha por la soberanía y, en cierta medida, por la liberación nacional bajo el impulso de la lucha obrera y popular. En ese sentido, el patriotismo popular y republicano es el eje estratégico para las fuerzas socialistas en España. Un patriotismo movilizador no puede ser otro que el que proteja al pueblo trabajador frente a las oligarquías, al territorio frente a la usura ecocida del capitalismo, a las tradiciones populares frente a la uniformización cultural imperialista, y al país frente a las instancias multinacionales, públicas o privadas, que lo sojuzgan. 

1.3. Trabajo: El Sujeto de la Liberación 

El Trabajo, el segundo pilar de nuestra identidad, define nuestro sujeto político: la clase trabajadora en su sentido más amplio. No hablamos sólo del obrero industrial, sino de los millones de personas que con su esfuerzo sostienen este país y son condenadas a la miseria por el capitalismo globalizado: los parados, los jubilados a quienes se les regatean sus pensiones, los agricultores y pescadores empobrecidos, las mujeres trabajadoras que sufren doble explotación, los jóvenes condenados a la precariedad y las familias para las que conseguir una vivienda digna es una pesadilla. 

Hablamos de Trabajo porque creemos que quien crea la riqueza debe controlarla. El sistema actual, donde los beneficios son privados y las pérdidas socializadas, es una estafa. Así, las grandes empresas obtienen beneficios récord, los fondos de inversión se apropian de nuestras viviendas, de la tierra y la agricultura, y se consiente un gasto obsceno en armamento para guerras injustificadas y criminales. Es el propio Estado el que subvenciona la rapiña, permitiendo el expolio con leyes que no protegen a los ciudadanos y dan rienda suelta a las grandes empresas transnacionales y nacionales para que saqueen las arcas públicas. Nos arruinan con nuestro propio dinero y con nuestra fuerza de trabajo, en detrimento de nuestra salud y derechos sociales. La gran burguesía española, cómplice y subalterna, ha renunciado a un proyecto nacional a cambio de migajas del capital transnacional. Por ello, la única fuerza con interés y capacidad para liderar un proyecto de liberación social es la clase trabajadora. Nuestro objetivo es, por tanto, la conquista del poder del Estado e implementar medidas para que sus instituciones estén al servicio de los intereses de la clase trabajadora

española, haciendo efectiva la consecución de los fines del socialismo y superando así el capitalismo. 

  1. La Crisis del Régimen del 78 y la Farsa de la «Izquierda» Woke

El Estado capitalista español se sostiene sobre la tramoya política del Régimen del 78. El bipartidismo PP-PSOE es un teatro donde dos caras de la misma moneda se alternan en la gestión de los intereses neoliberales. La mal llamada «transición» fue un proceso controlado que perpetuó las estructuras de poder del franquismo bajo una apariencia democrática. 

Cuando esta farsa pudo ser desenmascarada en 2008, el sistema acudió a su rescate con los partidos de la «nueva política». Formaciones como Podemos, Sumar o Izquierda Unida, con su propuesta «desclasada» y su abrazo a la agenda posmoderna y woke, resultaron ser inocuas para el capitalismo. Su función fue apuntalar el Estado gestor de los intereses neoliberales, canalizando el descontento popular hacia un callejón sin salida. Las izquierdas posmodernas o woke han abandonado a los trabajadores. Han cambiado su sujeto de actuación, antaño los trabajadores, por las minorías, promoviendo agendas que no responden a las necesidades e intereses de la clase trabajadora, contribuyendo a su desmovilización. Su agenda, centrada en el individuo abstracto y no en la comunidad de clase, es la correa de transmisión cultural del neoliberalismo. 

Asimismo, esta izquierda ha abandonado los valores sociales y colectivos en pos de un nihilismo que fomenta el individualismo y la fractura de la clase obrera, algo útil para las grandes corporaciones y élites económicas, ya que les permite ejecutar sus agendas liberales y globalistas tecnocráticas sin oposición. Denunciamos que esta opción «progre-woke» es corresponsable del auge de las extremas derechas al haber abandonado deliberadamente a la clase trabajadora. No hay mal menor. El gobierno de Pedro Sánchez, autoproclamado «el más progresista de la historia», ha incrementado el gasto militar, consolidado nuestra sumisión a la OTAN y profundizado las políticas de pauperización social. El PSOE y sus apéndices woke no son sólo, al igual que el PP, partidos del régimen, sino la base del régimen del 78 que permitió y permite la consolidación de la monarquía. 

  1. Cuestión Territorial: Por un Estado Fuerte al Servicio de la Clase Trabajadora

El futuro de España debe abordarse sin negar su diversidad histórica, cultural y lingüística, pero afirmando que una única clase trabajadora constituye una realidad compartida más allá de particularismos identitarios. Desde esa conciencia común, se ha ido consolidando España como un espacio de convivencia, cooperación y respeto mutuo entre diferentes culturas que contribuyen activamente a la construcción de un proyecto democrático, plural y socialmente justo. 

Sin embargo, la Constitución del 78 abordó esta cuestión creando un Estado de las Autonomías que, lejos de resolver los problemas, ha sido un instrumento para el fortalecimiento de la burguesía. La España de las Autonomías es en la práctica una suerte de Estados cuasi confederales asimétricos donde priman los intereses de las burguesías nacionalistas, ya sean españolistas o territoriales, en detrimento de la igualdad y solidaridad entre territorios. Esta estructura ha generado duplicidades, clientelismo y una competencia insana que fragmenta y divide a la clase obrera.

No hay soberanía posible sin un Estado fortalecido basado en la defensa de la unidad de su clase trabajadora. Exigimos un Estado al servicio de las clases trabajadoras, con competencias administrativas y económicas lo más próximas a ellas. De este modo, las decisiones fundamentales estarán en los territorios cercanos a las poblaciones, lo que significa una mayor participación de las clases trabajadoras en las decisiones que les afectan. Fortalecimiento de los municipios como gobiernos locales. Hasta que eso no se consiga, no habrá verdadera democracia ni soluciones para las necesidades populares. En este sentido, será necesariamente un Proceso Constituyente Republicano quien fije el qué y el cómo se articula el Estado, dependiendo de la voluntad democrática del pueblo soberano. 

El Partido Soberanía y Trabajo de forma tranquila, sosegada y con un gran debate interno a través de un ateneo formativo y asambleas deliberativas discutirá y abordará el futuro del Estado y su entramado administrativo, social y cultural. Partiendo de la base de que nos une nuestra postura por la Soberanía, la salida de la OTAN, de la UE, la lucha por la República y el Socialismo y para ello la consecución de los derechos sociales de la clase trabajadora. Nada sin garantizar lo público, la igualdad real y el reparto de la riqueza. España es una colonia de la Unión Europea y de la OTAN. 

Por ello, abogamos por un Estado SOCIALISTA que priorice los fines del socialismo en la que los trabajadores decidan su futuro y reconozca y proteja la diversidad cultural y lingüística en su seno. En ese sentido, la persecución sin tregua de la corrupción, el caciquismo y el clientelismo son condición sine qua non para la construcción de una democracia popular. 

Buscamos un Estado que asuma competencias estratégicas como la Política Económica e Industrial, garantice la Sanidad universal, la Educación Superior, dirija la Seguridad Nacional y las Relaciones Exteriores, para evitar que los intereses de las burguesías de las regiones ricas se impongan a las pobres. Los municipios, como instituciones más cercanas, deben ser fortalecidos con autonomía y financiación real. El objetivo es garantizar la máxima solidaridad interterritorial, acabando con la lógica de la competencia fiscal y el recorte de derechos sociales, económicos y culturales. Reivindicamos un patriotismo popular, republicano y de clase como elemento de empuje y aglutinante para construir un futuro igualitario y soberano. 

  1. Propuestas para la Ruptura: Hacia la Soberanía Política y Económica y el Socialismo

El camino hacia el socialismo exige una ruptura clara con las estructuras de dominación actuales. La causa popular republicana es un elemento de empuje y aglutinante para construir el futuro igualitario y soberano. 

4.1. Recuperación de la Soberanía Monetaria y Salida del Euro 

La salida del euro es una condición necesaria para recuperar el control sobre nuestra política monetaria y fiscal. Se propone la reintroducción de una moneda nacional soberana y la nacionalización de la Banca. Un Plan de Transición para la Salida del Euro en tres fases: Preparación, Lanzamiento y Estabilización, con control de capitales, política fiscal expansiva y nacionalización de sectores estratégicos. A tal efecto haremos nuestro programa recogiendo los elementos

que se consideren necesarios de la Teoría Monetaria Moderna (TMM) y del marxismo, como el pleno empleo, el control de los sectores estratégicos de la nación y la impresión estatal del dinero y su circulación. 

4.2. Recuperación de la Soberanía Económica y Lucha de Clases 

  • Nacionalización de Sectores Estratégicos: Banca, energía, telecomunicaciones, agua y ferrocarriles, bajo control obrero y popular.
  • La Vivienda como Derecho Fundamental: expropiación sin compensación de las viviendas en manos de fondos buitre. La vivienda es un derecho inalcanzable para demasiadas personas. Los gobiernos, en aras de facilitar las ganancias de las grandes constructoras de la oligarquía, hacen la vista gorda ante la infinidad de desahucios que produce el sistema capitalista, algunos de los cuales acaban en tragedia y son auténticos asesinatos sociales. Acabar con la turistificación para defender el derecho a la vivienda. Creación de un Instituto de la Vivienda Pública y construcción inmediata de un millón de viviendas sociales. España carece de lo más fundamental para ser soberana: el control de su propio suelo, tanto agrícola como urbano, vendido a los intereses de rentistas y fondos de inversión.
  • Reforma Agraria y Soberanía Alimentaria: expropiación de latifundios y redistribución de tierras a cooperativas y pequeños agricultores. Fin de la PAC neoliberal.
  • Cambio del Modelo Productivo: plan nacional de reindustrialización con sustitución de importaciones, tecnología pública y creación de empresas públicas. Necesidad energética y respeto al territorio: la energía es una necesidad vital, no un negocio. Hay que estudiar y debatir cuáles son las mejores y más seguras. Por ello, abogamos por un plan energético nacional que sea compatible con el medio ambiente, el territorio y la reindustrialización.
  • Apoyo a autónomos y pymes: los trabajadores autónomos y muchas empresas familiares están doble y triplemente explotadas al ser objeto de subcontratas, falsos autónomos e imposiciones sin las bonificaciones o apoyos que sí reciben las grandes empresas, plataformas virtuales uberizadas y bancos privados. Son un elemento imprescindible para la reindustrialización, pero también una garantía en comercio, servicios y consecución de la soberanía alimentaria. Tanto el emprendimiento como las cooperativas deben gozar de apoyo, consideración y un papel decisivo en la recuperación de la soberanía económica.
  • Dignidad Laboral y Lucha contra la Precariedad: el pleno empleo no basta si los trabajadores siguen atrapados en la precariedad y la explotación. Proponemos un marco legal que erradique la precariedad laboral, garantizando contratos indefinidos, salarios dignos y jornadas que respeten la vida de los trabajadores. Reconocemos la importancia de reforzar los sindicatos como herramientas de organización y defensa de los derechos laborales, asegurando su independencia del Estado y las empresas. Es vital impulsar la reducción de la jornada laboral sin pérdida de salario, utilizando los avances tecnológicos para liberar a los trabajadores de la sobreexplotación y no para engordar las ganancias del capital. Estas medidas no son concesiones, sino derechos conquistados por la lucha de la clase trabajadora, que debe recuperar el control sobre su fuerza de trabajo. La dignidad laboral es la base de una sociedad socialista, donde el trabajo sea un medio de realización colectiva y no una condena impuesta por el capital. Queremos trabajo garantizado.

4.3. Política Exterior Soberana: Por la Paz y la Cooperación

  • Política de Paz y Neutralidad Activa: salida de todas las estructuras belicistas. Promoción de un tratado de paz en Europa, de Lisboa a Vladivostok. Ruptura con la Hegemonía del dólar: alianzas con el Sur Global por medio de la integración en bloques alternativos como los BRICS+. Asimismo, reforzar alianzas con los países europeos en general, con especial énfasis en los países del Mediterráneo, en concordancia con los principios de nuestro partido, para romper con la hegemonía del dólar y el FMI.
  • Compromiso Anticolonial: reconocimiento inmediato del Estado Palestino en todo el territorio de la Palestina histórica, con capital en Jerusalen y de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD).
  • Una Política Ibérica Activa: aspiramos a una relación fraternal y de cooperación estratégica que siente las bases para una futura confederación ibérica de pueblos soberanos.

4.4. Derechos Sociales, Laicidad y Emancipación 

  • Estado Laico: derogación del Concordato con el Vaticano. Fin de la injerencia de cualquier religión dentro del Estado.
  • Educación Pública, Laica y de Calidad: los colegios privados y concertados deben ser controlados por el Estado. Se debe potenciar la educación pública en todos los niveles, incluida la del ámbito universitario.
  • Feminismo de Clase: lucha contra la doble explotación de la mujer trabajadora. Rechazo absoluto de la violencia machista. Abolición de la prostitución y prohibición de los vientres de alquiler. Asimismo, es necesario garantizar la igualdad salarial.
  • Defensa de la Infancia y Crítica a la Ideología Trans: defendemos la derogación y la eliminación de la ley trans por considerar que no salvaguarda adecuadamente los derechos de la infancia. Esta ley permite que menores puedan ser medicalizados, convirtiendo a un niño sano en un enfermo crónico, es decir, en consumidor de medicamentos con un deterioro considerable de su salud. Estos menores deben ser escuchados por profesionales de la psicología, teniendo en cuenta la situación crítica que atraviesan muchos adolescentes. Al mismo tiempo, nos oponemos a toda discriminación o maltrato a las personas LGTBI y a cualquier discriminación por su condición sexual.
  • Protección de la Infancia: prohibición de cualquier intromisión cultural o religiosa que atente contra los derechos, la integridad y la dignidad de los menores. Protección de los Adultos Mayores: garantía a los derechos de los adultos mayores para poder vivir con dignidad.
  • Fomento de la Natalidad: protección en todos los ámbitos a la mujer que decide ser madre.
  • Política Migratoria Soberana: rechazo a las políticas de «fronteras abiertas» que buscan abaratar la mano de obra y dividir a la clase trabajadora en beneficio de intereses patronales. La solución pasa por apoyar el desarrollo soberano de los países del Sur Global. Respeto por los derechos humanos y sociales de quienes han debido emigrar. Este asunto deberá ser estudiado con mayor profundidad y en contacto con experiencias revolucionarias en África que apoyan y buscan su desarrollo endógeno y llaman a que los jóvenes no abandonen sus tierras, pues este continente está sufriendo un auténtico expolio de juventud preparada, tal como denuncia Ibrahim Traoré.
  • Control de ONGs: rechazamos la sustitución de competencias del Estado por ONGs. Persecución y prohibición de aquellas que trafican con inmigrantes o actúan como agentes extranjeros.
  1. Estrategia Política: Poder Popular, Instituciones y Proceso Constituyente

Soberanía y Trabajo considera que la lucha por el poder de la clase trabajadora combina la acción extraparlamentaria con la participación estratégica en las instituciones burguesas, siempre que sirva para avanzar en nuestros objetivos. Por ello, el Congreso del Partido decidirá, en función de las condiciones políticas y sociales, si el partido participará en procesos electorales y en qué niveles (municipal, autonómico o estatal). 

En caso de participación electoral, se elaborará un programa basado en las resoluciones del Congreso, priorizando las demandas de la clase trabajadora y los sectores populares. Los cargos electos del partido rendirán cuentas directamente al Comité Central y a las agrupaciones territoriales, comprometiéndose a no aceptar privilegios ni desvíos de la línea política aprobada. La acción institucional será siempre secundaria a la movilización popular, que seguirá siendo el eje principal de nuestra estrategia política. 

Nuestra propuesta central radica en la imperiosa necesidad de impulsar un proceso constituyente republicano en España. Consideramos que este cambio no es una opción, sino una condición fundamental para abordar de raíz los profundos problemas económicos, sociales y territoriales que aquejan a nuestra sociedad, y que, a nuestro juicio, resultan irresolubles dentro del actual marco. Nuestro objetivo es una transformación profunda que trascienda las meras reformas superficiales, buscando establecer un nuevo sistema político y económico genuinamente concebido para beneficiar a la clase trabajadora y al conjunto de la sociedad. 

Conclusión: Por una República Soberana y Socialista, construida desde el Poder Popular 

La disyuntiva es clara: o continuamos siendo una colonia de los Grandes Poderes Económicos, carne de cañón de la OTAN y víctimas de la farsa woke, o emprendemos el camino de la liberación nacional y social. No hay término medio. En las últimas décadas, el auge del individualismo y la cooptación de discursos posmodernos han erosionado la solidaridad de clase. Hoy, ante el declive terminal de la hegemonía occidental, se abre una etapa de transición crítica hacia un mundo multipolar. Los viejos dueños del mundo, en su intento desesperado por mantener el poder, nos arrastran al abismo. Frente a esto, la unidad de la clase trabajadora es nuestra trinchera. 

El Estado robusto que defendemos debe tener una potente base democrática en la organización y movilización popular. Debe contar con un fuerte apoyo popular y desarrollar un intenso trabajo en la creación de organizaciones populares —sociales, militares, educativas, mediáticas—, que deben estar siempre centradas en un compromiso con las decisiones democráticas. Esta organización popular se irá conformando con la experiencia que aporte la lucha diaria de las clases trabajadoras y populares en su propia iniciativa y en la pelea contra las estructuras económicas y culturales de la burguesía.

La conquista del poder por las clases populares no significa que la burguesía vaya a ceder su poder mansamente. Una vez que las clases populares dispongan del poder y tomen medidas contra los intereses de la oligarquía, estos sectores no facilitarán la pérdida de sus privilegios y desestabilizarán el proceso. En este contexto, la República habrá de imponer su autoridad por todos los medios a su alcance. 

Desde el Partido Soberanía y Trabajo convocamos a la unidad de la clase trabajadora y de todas las clases populares para construir una mayoría social irresistible. Es el momento de la unión en torno a un proyecto liberador, que enfrente con firmeza las desigualdades estructurales, recupere el control democrático de los recursos estratégicos y garantice una vida digna para todas las personas. Nuestro objetivo es un proceso constituyente que derribe el régimen del 78, derogue la monarquía y establezca una República soberana, socialista, laica y en paz, basada en la decisión de la soberanía popular. 

Es el momento de la movilización permanente: por la vivienda, la sanidad y la educación públicas, por las pensiones dignas, por lo público. Es la hora de la desobediencia civil frente a las imposiciones de Bruselas y de la construcción de un poder popular desde abajo. 

¡PAZ, PAN Y SOBERANÍA! 

¡NO SOMOS COLONIA DE LA UE NI CARNE DE CAÑÓN DE LA OTAN! ¡POR UNA ESPAÑA SOBERANA, SOCIALISTA Y EN PAZ!

COMPARTE

¡Afiliate!

Si quieres unirte a Soberanía y Trabajo, danos tus datos y nos pondremos en contacto contigo.