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LA NECESIDAD DE ACABAR CON EL ANACRÓNICO RÉGIMEN DE LA MONARQUÍA BORBÓNICA.

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LA NECESIDAD DE ACABAR CON EL ANACRÓNICO RÉGIMEN DE LA MONARQUÍA BORBÓNICA.

Juan Viera Comité Ejecutivo SyT

1.-La extrema derecha opera canalizando el malestar material de las clases populares hacia el chivo expiatorio del trabajador inmigrante, fracturando así cualquier atisbo de solidaridad de clase en el movimiento obrero y popular. El movimiento fascista contemporáneo se nutre, se incuba y se legitima en organizaciones políticas y sociales que calificamos con el nombre de extrema derecha; los medios de comunicación en manos de las clases dominante normalizan este nombre en la opinión pública, porque es más aceptable, además de ocultar y evitar el recuerdo de lo que fueron estos movimientos y sistemas de gobierno dictatoriales que florecieron en Europa, allá por los años 20. Los elementos del fascismo no sólo penetran en las organizaciones de la sociedad civil también está dentro de los propios aparatos represivos del Estado Monárquico. El fascismo se adapta a los nuevos tiempos, pero sigue manteniendo el mismo núcleo ideológico y material que cuando ocupó el poder del estado en algunos de los países europeos en las primeras décadas del siglo XX.

2.- Así nos encontramos con Vox, una fuerza reaccionaria que está creciendo electoralmente con un programa político que orbita fundamentalmente en torno a la criminalización sistemática de la inmigración, la fragmentación social y un patriotismo nacional católico de pandereta.  Además, el peligro estructural de una entente gubernamental en la región entre el Partido Popular y Vox no se limita sólo a las ideas reaccionarias que pueden imponer un retroceso claro en el debate público, también, a la toma de control material de los resortes culturales, educativos, los procesos económicos y laborales.  No dudamos que la conformación de un gobierno derechista, supondrá un avance en las privatizaciones, los recortes de los servicios públicos y, sobre todo, proseguir con la reversión de los derechos laborales para ampliar el marco de la explotación obrera y el saqueo del trabajo excedente de otros grupos sociales (autónomos, agricultores, industriales) en el territorio extremeño.

3.- El gobierno del PP y VOX, en caso de concretarse, será un conflicto permanente. No dispone de medios económicos para tomar medidas urgentes que eviten el proceso de caída en picado de autónomos y pequeñas empresas extremeñas, base económica regional asfixiada por la deuda, incapaces de invertir en desarrollo y alta tecnología. Los datos y expertos económicos indican que la mayor parte de los fondos empresariales se destinan a cubrir las necesidades actuales, sin dejar margen para inversiones futuras, siendo previsible que estos sectores comerciales y productivos vayan reduciendo su peso en la economía regional. Poco pueden esperar del futuro gobierno regional que seguirá siendo una herramienta para aplicar en este territorio las políticas financieras y económicas que decida la burguesía española. Una clase dominante muy interesada sólo en los recursos naturales, las materias primas y la mano de obra emigratoria.

4.- En el transcurso de las cuatro últimas décadas se liquidaron un montón de pequeñas industrias y se pueden contar con los dedos de la mano las inversiones privadas de grandes empresas que se han realizado; tampoco, el sector público lleva a cabo una política de inversiones, todo se abandona y queda en manos del mercado, al que le interesa muy poco añadir valor a lo producido en el territorio extremeño. Nos dicen que la carencia de infraestructuras materiales físicas y técnicas impiden la instalación de grandes entidades industriales que dinamicen la actividad productiva regional, pero tampoco se hace mucho por dotar a la región de estos soportes necesarios para su dinamismo. Naturalmente, en estas condiciones, las desigualdades respecto a otros territorios del estado español se agravan, repercutiendo en problemas sociales, disminución y empobrecimiento de la población.

5.- La crisis política, económica, el interés por potenciar la industria de guerra y la reacción ante la escalada de precios de elementos básicos por la agresión yanqui-sionista a IRAN, sin duda, será una excusa que encuentre el gobierno de la burguesía española para reducir los presupuestos empleados en gastos sociales e inhibir las transferencias para desplegar proyectos económicos-sociales en territorios secularmente atrasados, como el extremeño. No importa que los datos estadísticos indiquen que el 64% de las familias de Extremadura tengan dificultades económicas para llegar a fin de mes, y que casi un 30 % de su población malviva en riesgo de pobreza o exclusión social; dígitos que crecerán ante la subida generalizada de los precios de los alimentos, combustibles, medicamentos, hipotecas y de los servicios básicos de luz y agua. La guerra de agresión yanqui-sionista complicará las condiciones de vida de muchas familias obreras y tendrá efectos ruinosos sobre grupos sociales como agricultores, autónomos y pequeños industriales de diferentes sectores productivos. La producción agrícola-ganadera sufrirá la escasez y la subida de precios de fertilizantes, abonos y repuestos de maquinarias, mientras que en el sector industrial se incrementará la escasez de materias primas plásticas, componentes electrónicos, acero y cobre, lo que ya está provocando aumentos de costes y retrasos en la producción.

6.- Según los datos AROPE referidos a 2026, Extremadura registra la menor solvencia familiar de España, lo que limita la capacidad de ahorro y respuesta ante imprevistos económicos. La Organización de Consumidores (OCU) en un comunicado reciente hace hincapié en que el acceso a la vivienda es uno de los problemas «más difíciles de afrontar», aunque “esta percepción se refleja también en la mayoría de gastos domésticos”. Así, el 42% de las personas con hipotecas tienen muchas dificultades para hacerlas frente, y más de un 25 % de la población extremeña no puede permitirse la compra de carne y pescado, los problemas de calefacción afectan al 33% y los suministros de gas, luz y agua al 29% de la población extremeña. Los datos estadísticos dados a conocer recientemente por Cáritas Regional de Extremadura muestran que la vivienda y el empleo son problemas claves, y que además están llevando a más de 300.000 personas a una situación de exclusión social. Así, más de 34.000 hogares destinan tantos recursos al pago de la vivienda y suministros básicos que, una vez abonados, quedan por debajo del umbral de la pobreza severa. Por eso, la vivienda se ha convertido en el epicentro de la desigualdad y exclusión, lo que provoca una fuente creciente de inseguridad vital.

7.- Otro aspecto fundamental que señala el informe es el que se refiere a la juventud. La transición a la vida adulta está marcada por la inestabilidad laboral y un acceso a la vivienda cada vez más restringido, lo que provoca emancipaciones tardías o inviables y proyectos vitales aplazados, siendo la etapa entre 18 y 30 años una etapa prolongada de vulnerabilidad social.  Además, el informe advierte que el 17% de la población en Extremadura, más de 184.000 personas, se ve afectada por problemas vinculados con la salud, y las dificultades económicas son la principal causa: más del 10% de los hogares tienen dificultades para acceder a los servicios y productos sanitarios que necesitan, viéndose obligados a dejar tratamientos o dietas por no poder asumir los costes. En ese mismo orden de cosas, más de 42.000 personas padecen algún tipo de trastorno mental, de las cuales más de 26.000 tienen reconocida una discapacidad, lo que genera un impacto directo en sus entornos familiares. La salud mental es otra problemática que afecta al 41% de quienes precisaron ayuda sanitaria;

8.- La ineficacia estructural del anacrónico Estado Monárquico incapaz de mejorar el bienestar y las condiciones de vida no disculpan ni mucho menos a los partidos políticos al frente del gobierno regional, el PSOE antes, y ahora al PP. Tanto uno como otro, con su sumisión política a Madrid, con una administración repleta de nepotismo y abundante burocracia, han contribuido a la parálisis política, económica y social en la que se encuentra la región extremeña. Por tanto, no son extraños los datos enunciados de la tasa AROPE y de Cáritas. No quiero dejar pasar que, en materia de empleo la tasa de paro juvenil, menores de 25 años, se sitúa como la más alta de España, superando el 37%. Con el 84% de los jóvenes viviendo con sus padres y con una tasa de pobreza o exclusión social del 42%.  Sin embargo, las tendencias sociales no van a variar mucho en estos próximos años. Las grandes empresas de la burguesía española y algunos sectores de la pequeña burguesía extremeña seguirán enriqueciéndose con el expolio de nuestros recursos naturales, agua, sol, y tierra. Sólo hay que ver los beneficios de las grandes empresas energéticas que operan en la región, dueñas de la producción de la energía hidráulica, nuclear y renovable.

9.- Ante este estado de cosas, necesitamos un Estado capaz de realizar una serie de transformaciones importantes que modifiquen el panorama político, económico y social. Con una organización territorial del Estado, que supere el centralismo que ha ahogado y llevado al fracaso del sistema autonómico y pase por la dotación de capacidad económica y competencial a sus territorios. En el caso concreto de la región extremeña, la magnitud democrática de este alcance debe ser tal que permita la realización de un programa económico y social que dinamice los aspectos que configuren la recuperación del mundo rural: la realización de una reforma agraria que contemple el uso de la tierra y de los factores que incrementen la producción agrícola y ganadera, con la expropiación de grandes fincas para que sea explotada por agricultores o cooperativas; la creación de empresas públicas para el control de las materias primas necesarias para el campo y la transformación industrial de los productos obtenidos; el dominio público del suelo que facilite y abarate la construcción pública de viviendas; el control para su aprovechamiento productivo de los recursos naturales, especialmente de la tierra, las centrales hidráulicas, y plantas solares; la potenciación de los servicios públicos; frenar la implantación de plantas solares que se extienden como el aceite por toda la geografía extremeña a base de arrancar viñas y olivos; impedir la apropiación de la tierra por los Fondos de Inversión que se están apoderando de las tierras más ricas de la región, implementando, sobre todo, grandes explotaciones de olivares de alta productividad. etc.

10.- En definitiva, el Estado que queremos construir debe responder al conjunto de los intereses de las clases trabajadoras del estado español. En esta perspectiva, estamos empeñados y trabajamos por una organización que tenga la fuerza para impulsar la movilización social y política necesaria para avanzar en un proceso constituyente que acabe con el anacrónico régimen de la Monarquía Borbónica; por un partido que remueva la verdad, la justicia y acabe con la impunidad de los crímenes cometidos por el franquismo desde el golpe de estado de 1936, y liquide de modo definitivo los cimientos del nacional-catolicismo que tan arraigados perviven en esta sociedad, a la que le faltan reflejos para ser siquiera democrática-burguesa. En definitiva, necesitamos construir un partido que luche por un Estado que rompa con la UE y con la OTAN y con la soberanía necesaria para establecer una organización territorial ampliamente democrática, capaz de impulsar el bienestar social y la producción material basada en una tecnología de vanguardia, ciencia y educación de calidad. Todo esto, siempre en el plano de nuestra lucha por el SOCIALISMO.

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