Declaración de Sovintern en el Estado Español ante la Cumbre de la OTAN en Ankara
La cumbre de la OTAN celebrada en Ankara los días 7 y 8 de julio de 2026 ha puesto de manifiesto, una vez más, que los intereses de las grandes potencias no son los intereses del pueblo en el Estado español. Mientras los líderes de la Alianza Atlántica se felicitan por sus acuerdos multimillonarios, en el Estado español la clase trabajadora ve cómo sus condiciones de vida empeoran día a día, sin acceso a una vivienda digna y con unos servicios públicos cada vez más desmantelados. Los números de la guerra: gasto militar frente a necesidades sociales.
Los acuerdos adoptados en Ankara son elocuentes. La OTAN se ha comprometido a aportar 70.000 millones de euros en equipamiento militar, asistencia y formación a Ucrania durante 2026, con el compromiso de mantener al menos ese mismo nivel en 2027. A esta cifra hay que sumar el préstamo de 90.000 millones de euros que la Unión Europea ya había acordado para Ucrania para el periodo 2026-2027. La propia presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha anunciado nuevos tramos de préstamos militares. En total, Europa y sus aliados están destinando a la guerra cientos de miles de millones de euros mientras en España la inflación se dispara —la OCDE calcula que la inflación en España subirá al 3% en 2026, con previsiones que alcanzan el 3,5%— y el precio de la cesta de la compra no deja de aumentar. Una amenaza fabricada para justificar el gasto bélico.
Desde Sovintern denunciamos la creación artificial de una psicosis de miedo contra un enemigo inexistente. Es rotundamente falso que Rusia quiera atacar Europa. Es igualmente incierto que China constituya una amenaza para el Estado español. La declaración final de la cumbre de Ankara califica a Rusia como “una amenaza a largo plazo”, pero esta retórica belicista no responde a ninguna realidad objetiva, sino a la necesidad de justificar un gasto militar desorbitado que beneficia exclusivamente a la industria armamentística, especialmente a la estadounidense. Estados Unidos y Trump: la verdadera amenaza´. Las únicas amenazas reales que recibe España provienen de Estados Unidos y de su presidente, Donald Trump. En la propia cumbre de Ankara, Trump arremetió contra España, calificándola de “caso perdido” y sugiriendo incluso cortar toda relación comercial con el país. Estas agresiones verbales y diplomáticas contra la soberanía española son inaceptables, y sin embargo nuestros gobernantes las toleran mientras se pliegan a las exigencias de Washington. Europa paga, Estados Unidos decide.
La cumbre de Ankara ha confirmado que la guerra es una opción impulsada por los dirigentes de Alemania, Gran Bretaña y los estados bálticos, junto con Estados Unidos. Pero lo más revelador es que Estados Unidos ha dejado claro que Europa debe financiar la guerra y poner los medios necesarios. Los aliados europeos y Canadá aumentaron sus gastos de defensa en más de 139.000 millones de dólares en 2025 y en Ankara anunciaron nuevas compras de armamento por valor de más de 50.000 millones de dólares. Europa paga, pero es Estados Unidos quien decide. Y mientras tanto, la OTAN lleva años participando activamente en la guerra contra Rusia a través de
inteligencia, satélites, armas, dinero y asesoramiento militar, una agresión que se oculta tras el ropaje de la “defensa colectiva”. Sanciones que castigan al pueblo.
Las malditas y fracasadas sanciones contra Rusia no han debilitado a Moscú, sino que han golpeado duramente a las economías europeas, incluida la española, provocando inflación, carestía y pérdida de poder adquisitivo. La guerra en el estrecho de Ormuz y las amenazas contra Irán agravan aún más la situación. Mientras nuestros gobernantes repiten el viejo grito falangista de “Rusia es culpable” para arrastrarnos a una guerra que no es nuestra, el pueblo español es cada vez más pobre. No consentiremos esta situación.
Desde Sovintern llamamos a la movilización contra esta deriva belicista. No podemos consentir que se destruya lo público y lo que queda del estado social para financiar una guerra contra un enemigo inexistente. No podemos aceptar que los intereses de la industria armamentística de Estados Unidos prevalezcan sobre las necesidades de la clase trabajadora del Estado español.
Es hora de decir basta. Es hora de exigir que los recursos de todos se destinen a la vivienda, la sanidad, la educación y los servicios públicos, no a la guerra. Es hora de recuperar la soberanía y rechazar las imposiciones de Washington y Bruselas.
¡No a la guerra! ¡No a la OTAN! ¡Sí a la paz y a la justicia social! Sovintern – Reino de España Julio de 2026
