A las familias mineras de las Cuencas asturianas y leonesas, y al pueblo trabajador

Comunicado Oficial de Soberanía y Trabajo soberaniaytrabajo.org

A las familias mineras de las Cuencas asturianas y leonesas, y al pueblo trabajador:

Con el corazón cargado de indignación y dolor, Soberanía y Trabajo expresa su más sentido pésame a las familias de los cinco mineros fallecidos en el reciente accidente ocurrido en Cerredo, Asturias. Este suceso, que enluta a la comarca del Bierzo y a toda la comunidad minera, no es una tragedia aislada, sino el resultado de décadas de políticas económicas depredadoras, abandono institucional y una Unión Europea que, junto con el Gobierno, prioriza los intereses del Capital sobre la vida de las personas.

Sin ir más lejos, durante el año 2024 se produjeron bajo el mandato del gobierno de coalición PSOE-Sumar 1.179.202 accidentes laborales, de los cuales 796 fueron mortales, lo cual supuso un incremento de un 10,4% en comparación con 2023.

I.                   Una tragedia anunciada: la negligencia de Blue Solving y el modelo de «chiringuitos mineros»

El derrumbe en la mina de Cerredo ha dejado al descubierto la podredumbre de un sistema que permite que empresas como Blue Solving operen con total impunidad. Esta compañía, creada al calor de las subvenciones públicas y con un capital social ridículo, carecía incluso de los permisos necesarios para realizar trabajos de riesgo. Su existencia responde a un modelo perverso: empresas fantasma, surgidas para aprovechar fondos europeos o estatales, que externalizan la muerte mientras privatizan las ganancias.

¿Cómo es posible que se autorice la reapertura de explotaciones clausuradas hace años —en este caso, bajo la excusa de buscar grafeno o tierras raras— sin garantizar condiciones laborales dignas? La respuesta es clara: bajo el paraguas de la UE y los gobiernos cómplices, se está impulsando una «nueva minería» aún más salvaje que la anterior. No se trata de modernidad, sino de regresar al siglo XIX: salarios de miseria, nula seguridad y trabajadores tratados como carne de cañón.

II.                La hipocresía de la UE: cierre de minas históricas y dependencia del extractivismo colonial

No olvidamos que fue la propia Unión Europea junto a los gobiernos del PSOE y del Partido Popular la que, en nombre de la «transición verde», cerró de manera expeditiva las minas de carbón de Asturias y León en la última década. Miles de trabajadores fueron arrojados al paro o a prejubilaciones forzosas, condenando a la pobreza y a la despoblación a comarcas enteras. Mientras, Europa compraba carbón a Marruecos, Colombia o Polonia, financiando un extractivismo colonial que esquilma recursos en el Sur Global, con estándares laborales y ambientales aún más laxos, y por lo tanto más perjudiciales para los trabajadores, la salud pública y el medio ambiente.

Hoy, esa misma UE subsidia la explotación de tierras raras —minerales clave para las tecnologías «verdes»— en suelo español, pero sin planes serios de industrialización local. El mensaje es claro: las vidas de los mineros asturianos y leoneses valen menos que los beneficios de las multinacionales.

III.  El Bierzo y Asturias: tierras de resistencia, no de sacrificio

El Bierzo y Asturias no deben ser un laboratorio para experimentos neoliberales. Es una tierra con siglos de historia minera, donde generaciones de trabajadores han extraído riqueza con sus manos, a menudo a costa de su salud. Sus sindicatos, sus pozos y sus luchas —como la heroica resistencia contra los cierres de 2012— son parte de la memoria colectiva de la clase obrera.

Pero hoy, en lugar de invertir en industria y en empleos dignos, se permite que oportunistas sin escrúpulos reabran galerías inseguras, contratando a trabajadores en precario y sin formación. Esto no es progreso: es la misma lógica que hundió el Mar Menor o que convierte el Amazonas en un desierto.

IV.             La estafa de la «transición ecológica» y el papel de los gobiernos

Desde Soberanía y Trabajo denunciamos una transición ecológica que en realidad es una reconversión industrial encubierta para el deterioro de la economía local en beneficio de los grandes intereses económicos. Mientras se desmantelan sectores estratégicos en España, la UE importa el 98% de las tierras raras que consume, muchas de ellas extraídas por niños en el Congo ¿Es esto la justicia climática? No: es colonialismo verde.

Los gobiernos, español y autonómicos del PSOE son cómplices. En lugar de fiscalizar a empresas como Blue Solving, firman cheques a fondos buitre energéticos y permiten que las inspecciones de trabajo sean un mero trámite.

V.   Exigimos responsabilidades: ni un muerto más

No nos conformaremos con lamentos. Exigimos:

Juicio y castigo para los responsables políticos y empresariales.

Indemnizaciones íntegras para las familias, abonadas por Blue Solving y los fondos públicos que la sostuvieron.

Reapertura inmediata de las minas históricas bajo control obrero y comunitario, con inversión en seguridad y salarios dignos.

Auditoría y devolución de todas las «subvenciones verdes» de la UE en España, para impedir que fondos destinados a la transición ecológica alimenten negocios criminales.

Plan de reindustrialización de las cuencas, con empleos estables también en energías renovables, reciclaje de minerales y sectores estratégicos.

Reconstrucción y reapertura de las centrales térmicas demolidas por el Gobierno del PSOE y la Unión Europea en aras del Plan de Descarbonización, que ha llevado al abandono y desmantelamiento económico de comarcas enteras. Recordemos también como en enero de 2020 el Gobierno del PSOE, la compañía Endesa, Iberdrola, Naturgy Y EDP junto a los sindicatos CCOO Industria y UGT FICA firmó un acuerdo para dicha transición energética «justa».

VI.   A las familias: no estáis solas

A los hijos, esposas, padres y compañeros de los fallecidos: su dolor es nuestro dolor. Sabemos que tras los discursos oficiales vendrán el silencio y el olvido. No lo podemos permitir.

VII.  Llamamiento a la movilización

Llamamos a todos los colectivos mineros, sindicatos de clase y ciudadanos conscientes a:

Plantar cara a los chiringuitos mineros con movilizaciones en León y Asturias y también en Bruselas.

Exigir una nueva política industrial que priorice a las personas, no a

 

las eléctricas privadas, las cuales deben ser nacionalizadas

Construir           alternativas    desde abajo: cooperativas mineras, nacionalización de recursos estratégicos y alianzas con otros territorios saqueados por el capital.

Hoy lloramos. Mañana luchamos.

Porque no queremos mineros muertos ni cuencas abandonadas, queremos: ¡soberanía y trabajo!

soberaniaytrabajo.org

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