DECLARACIÓN PÚBLICA
NO A LAS GUERRAS IMPERIALISTAS.
FUERA LAS BASES MILITARES EXTRANJERAS Y LA OTAN DE ESPAÑA.
CONTRA LA ESPECULACIÓN FINANCIERA Y POR EL CONTROL DE LOS PRECIOS.
Las organizaciones políticas y colectivos de la Izquierda que suscriben, ante la escalada bélica desatada por
el ataque conjunto de EE.UU e Israel contra la República Islámica de Irán y el Líbano manifestamos nuestra
más enérgica repulsa y hacemos un llamamiento a la clase trabajadora y al conjunto de la ciudadanía española
a promover y protagonizar la más amplia, unida y sostenida movilización por la distensión, la Paz y el Desarme.
● 1.- Nuestro combate: CONTRA EL IMPERIALISMO. Nuestros aliados: LOS PUEBLOS QUE RESISTEN.
Lo que está ocurriendo en Oriente Medio no es un conflicto derivado de la lucha por la Libertad y menos aún por la
Seguridad (se atacó Irán a traición, dado que existía un proceso de negociación abierto). Es una guerra de agresión
orquestada por el sionismo genocida y por el imperialismo para prolongar su debilitada dominación en la zona y en el
Mundo. Está creando devastación y muerte en los países del golfo, arrastrando todo el Medio-Oriente al caos y, con
el bloqueo del estrecho de Ormuz, a un crack económico general.
Esta es una guerra de dominación global. Persigue golpear cualquier potencia que desafíe la hegemonía unipolar de
Washington. Es una guerra contra China, contra los BRICS y los pueblos que luchan por el respeto a su Soberanía.
Es, obviamente, una guerra-prolongación del genocidio sionista contra Palestina.
Frente a la maquinaria militar más poderosa de la tierra, Irán resiste y lucha con bravura. Lo inesperado del ataque,
el cobarde asesinato del Líder Supremo y altos mandos, los sanguinarios bombardeos a colegios con trágicos y
masivos balances mortales, etc, están uniendo al pueblo iraní y amplios sectores de pueblos cercanos en la
resistencia antiimperialista y defensa de su Soberanía. No parece que tal agresión despierte en Irán simpatías
populares, lo que, unido a su demostrada capacidad defensiva, puede provocar una situación que se parezca a un
“Vietnam del siglo XXI”: una derrota estratégica de EE.UU y del sionismo.
Por lo que representa para el progreso y la Paz mundiales, el pueblo iraní no debe ser derrotado por el USIS (EE.UU –
Israel). No está solo, no puede ser derrotado, sino que, por el bien de toda la Humanidad, han de serlo el Sionismo y
el Imperialismo. Ello contribuirá al restablecimiento de las normas básicas del derecho internacional y a silenciar las
armas en favor del diálogo y la solución pacífica de las tensiones y conflictos que lamentablemente abundan en la
región y en el Mundo.
● 2.- LA UNIÓN EUROPEA Y EL DECLIVE DE LA DEMOCRACIA OCCIDENTAL.
“El viejo Mundo se muere. El nuevo tarda en aparecer. Y en ese claroscuro surgen los monstruos”. Antonio Gramsci,
Cuadernos de la cárcel. 1930.
Esta guerra sionista e imperialista es uno de esos monstruos. Es también una acabada expresión de la actual agonía
del viejo orden mundial. El recurso a la guerra se asocia a periodos de fuertes turbulencias mundiales que sacuden y
cambian las hegemonías, dominaciones y correlación de fuerzas en el Mundo.
Estas turbulencias y cambios se aprecian especialmente en el seno de la Unión Europea. Su crisis estructural se hace
ya galopante. Su actual condición de brazo civil de la OTAN (24 de sus 27 países son miembros), culmina un
irreversible proceso de transformación de lo que básicamente se propusieron, en 1956, sus socios fundadores. De
manera creciente, la descomposición de la UE se manifiesta en el mismo seno de la Comisión europea, entre ésta y
las naciones miembros y también entre estas últimas. Y se manifiesta en la práctica totalidad de los asuntos de
mayor calado: desde su misma concepción de futuro y expansión hasta los acuerdos comerciales, pasando por la
política de defensa y el ejército europeo, hasta el tratamiento de los flujos migratorios o la conjugación de
globalización y Soberanía nacional.
Preocupados por ver opacado el protagonismo mediático que venía acaparando el conflicto en Ucrania, la OTAN, la
cúpula comunitaria y los gobiernos de ciertos países (Reino Unido, Francia, Alemania, Polonia) arrecian en sus
provocaciones hacia Rusia, llegando hasta promover la instalación de armamento nuclear en su mismísima frontera
noroeste, en Finlandia.
3.- CONTRA LA ESPECULACIÓN Y EL ROBO.
También se manifiesta la disensión comunitaria en torno a cómo afrontar las consecuencias de esta guerra. Ya está
teniendo graves repercusiones para la clase trabajadora. Mientras las bombas caen sobre escuelas y hospitales en
Irán, aquí estamos ya sufriendo notables alzas de los precios de los combustibles y, de rebote, en la cadena de
precios de los bienes y alimentos básicos.
Denunciamos que esta guerra sionista no es sólo un drama lejano. La pagamos todos/as. Nos vamos a empobrecer
todavía más. Ese es el auténtico rostro de la guerra : miseria para los pueblos y un substancioso negocio para
especuladores, multinacionales e industrias armamentísticas. Las distribuidoras nos cargan ya subidas que ni siquiera
se han producido en los productos que ahora nos venden. Esto no es una consecuencia colateral. Es un robo que el
Gobierno consiente.
NO AL ALZA DE LOS PRECIOS. No a la especulación que amenaza nuestra subsistencia para engordar a los de
siempre. Exigimos que el Gobierno de España establezca un riguroso control de los precios de los
alimentos, medicamentos y combustibles. Hacemos especial énfasis en el precio de estos últimos ya que
su aumento incide directamente en el transporte de mercancías, encareciendo bienes, alimentos y
productos de primera necesidad, lo que esencialmente recae sobre al eslabón más vulnerable de la cadena,
las familias trabajadoras, al tiempo que no se exigen contribuciones a los sectores económicos que se
benefician y lucran con las crísis y las guerras.
● 4.- NO A LA GUERRA.
Aunque probablemente buscara rentabilizarlo en solitario, compartimos no obstante el “NO A LA GUERRA”
del Presidente del Gobierno, al tiempo que lamentamos que esa misma proclama no se haya exhibido en
ocasión de los bombardeos sobre Irán del año pasado, ya que también se utilizaron las bases americanas
en España pese a carecer de cobertura ONU y de legalidad alguna.
El “NO A LA GUERRA” no puede ser una declaración vacía. No son en absoluto aceptables las dobles varas
de medir. Defender la Soberanía y la Paz exige hechos, materialización concreta y coherencia política, no
solo palabras. Es por todo ello que, junto al NO A LA GUERRA, exigimos: ● el retorno a España de la
fragata militar Cristóbal Colón, hoy en el frente de guerra. ● el desmantelamiento de las bases norte-
americanas de Rota y Morón. Su existencia nos hace cómplices de las agresiones de la OTAN. ● la salida de
España de la OTAN y la plena recuperación de su Soberanía. ● la ruptura inmediata de los acuerdos
comerciales de armamento con el estado genocida de Israel, y ● el retorno a España de los 4.000 soldados
españoles hoy destinados en 14 países para distintas misiones militares de la OTAN.
Una oportuna reflexión: no nos parece aceptable que se haga política exterior en función de los avatares
de la política interior. En este caso, hubiera sido muy necesario que la posición de España se debatiera en
su momento en el Congreso de los Diputados y con ello privar de argumentos a las derechas españolas y
evidenciar que siempre se sitúan con los intereses del capital, con la agresión y con la Guerra.
Y un clamor final, bien alto: ¡ VIVA LA RESISTENCIA DEL PUEBLO IRANÍ ! ¡ VIVA PALESTINA LIBRE !
Suscriben este Comunicado:
Soberanía y Trabajo; Alianza de la Izquierda Republicana de España (AIREs); Partido Feminista de España; Al Servicio
de la República (ASR); Izquierda Necesaria; Polo de la Izquierda; Plataforma contra las Guerras; Plataforma de
Izquierdas; Derechos de la Infancia.
Madrid, 13 de marzo 2026.
